Voto por correo con porte pagado ¿Un mal necesario?

Los efectos de la política exterior mexicana no se confinan a mexicanos en México

Por: María Mayela Celís Aguilar
 
Empezaré esta opinión por decir que nunca pensé que me iba a encontrar en la posición en que estoy ahora; trabajando en La Haya, Países Bajos, y con la posibilidad de elegir presidente para mi país: México. La pregunta obligada no puede dejarse a un lado, ¿es que hay algún beneficio para México en el voto de mexicanos residentes en el extranjero?
 
El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de junio de 2005, en el cual se hacen las reformas necesarias para facilitar el proceso de votación para los mexicanos residentes en el extranjero, parece dar una respuesta afirmativa a esta interrogante. 
 
En algunos países, ser mexicanos residentes en el extranjero nos puede dejar en el limbo jurídico del derecho al sufragio activo y, por tanto, al ejercicio de los derechos políticos. Es decir, no podemos elegir representantes ni en el país de residencia ni en el país de origen.
 
¿Es que acaso seremos menos mexicanos porque residimos en el extranjero? Al contrario, considero que residir fuera de nuestro país nos puede hacer más mexicanos o, por lo menos, sentir una cierta indeferencia a la cultura extranjera en la cual vivimos e identificarnos aún más con la cultura mexicana.
 
En la ausencia de nuestro ambiente natural (el idioma, la comida, la cultura, la música, el sabor a México) nos podemos volver más mexicanos que los mexicanos. Aunque puede sonar absurdo, en algunas ocasiones el sólo ver el nombre de una cerveza mexicana en los estantes de alguna tienda nos puede hacer llorar. 
 
Como una variación de lo indicado anteriormente, propongo analizar el país del cual soy residente actualmente. Holanda (i.e. los Países Bajos) es un país conocido por contar con políticas muy liberales en varios aspectos sociales y políticos.
 
En éste, los residentes extranjeros que no pertenezca a la Unión Europea pueden votar en elecciones locales si han residido por 5 años en los Países Bajos (los ciudadanos europeos no necesitan este requisito para ejercer sus derechos).
 
Una gran campaña se llevó a cabo por el Ministerio de Relaciones Exteriores con sede en La Haya para difundir la información a la gran comunidad internacional residente en este país.
 
Sin embargo, existe la posibilidad de que varios de nosotros nos mudemos antes de adquirir el derecho a ejercer el derecho de voto. Por ello, reitero, que estábamos predestinados a permanecer en un limbo jurídico, el cual parece que ha sido felizmente terminado.
 
Lo irónico de esta situación es que, los que anteriormente estábamos privados de este bien merecido y fundamental derecho, representamos a México en el exterior. En mi caso en particular, yo trabajo para la Conferencia de la Haya de Derecho Internacional Privado (mayor información en el sitio web www.hcch.net).
 
Esta organización intergubernamental está encargada de la elaboración de tratados de derecho internacional privado tales como convenios sobre restitución internacional de menores, adopción, apostilla, obtención de pruebas y notificación en el extranjero.
 
México es parte del Estatuto de la Conferencia de La Haya (i.e. es miembro de esta organización) además de 5 otras convenciones internacionales. Por regla y práctica en varias organizaciones internacionales siempre se procura tener representados, en la medida de los posible, sus Estados miembros.
 
Nuestra organización es pequeña en cuanto al personal empleado; las nacionalidades representadas en la Oficina Permanente son: Países Bajos, Irlanda, Suiza, Alemania, Canadá, Australia, Estados Unidos de Norteamérica, Inglaterra, Francia, Suecia, México y Argentina –oficial letrado con base en Argentina– (una persona por país excepto Canadá; a esta cantidad debe añadírsele el personal administrativo, traductores, etcétera). Es importante indicar que actualmente contamos con 65 Estados miembros representativos de todos los continentes.
 
En lo personal, puedo confesar que espero con ansia la boleta electoral para poder ejercer mis derechos políticos. Cada suceso en México nos afecta tanto a mexicanos en territorio nacional como a residentes en el extranjero.
 
Los efectos de la política exterior mexicana no se confinan a mexicanos en México. La única crítica que podría indicar a este mecanismo electoral es la falta de facilidad para obtener la credencial para votar en el exterior o bien ejercer el voto con pasaporte y después de verificación de inscripción en la Embajada. Se deben elaborar mecanismos más prácticos a fin de facilitar esta forma de ejercer el voto.
 
Por último indicaría que efectivamente no es un mal necesario sino que, a pesar de los egresos y los esfuerzos que esto representa, es sin lugar a dudas un gran bien para todos los mexicanos.