Luis Valsoto. Pintor

La pintura de Luis Valsoto tiene raíces varias y algunas de ellas derivan de las poéticas artísticas que se iniciaron a principios del siglo pasado, deviniendo en la conformación de los diversos ismos que han aparecido a partir del posimpresionismo, término éste que no debe entenderse como corriente, sino como designación de un conjunto de modalidades y estilos artísticos constantes y aun opuestos entre sí. 

Pero a pesar de que la iconografía de Valsoto no es críptica ni obedece a complicados símbolos privados, su cultura visual es vasta y desde luego influye en sus temas y su manera de configurar.

Estos pueden producir la engañosa apariencia de vincularse a las variantes que en conjunto definen el término naive. Pero la aparente ingenuidad de Valsoto, de hecho es consciente y sofisticada, aunque él haya declarado a Avelino Sordo Vilchis hace tiempo que “solamente deseo pintar el balcón de la casa de enfrente […] o aquel ropero viejo”.

Como puede verse, la iconografía de Valsoto no es muy sencilla y sí bastante cargada de símbolos, que se patentiza a través de relaciones entre imágenes evocadoras de objetos, animales y ambientes, como los que aún se pueden observar en las vecindades de algunas ciudades mexicanas. La raíz de su arte, en cambio, corresponde al poscubismo y presenta ecos de Tamayo, de Toledo (en menor medida) y sobre todo de los fauves. Hoy Luis Valsoto se presenta como uno de los pintores neofigurativos de más sólida trayectoria.     

Teresa del Conde, Doctora en Historia del Arte por la UNAM. Fue directora de Artes Plásticas del INBA y del Museo de Arte Moderno.