Jonás Gutiérrez. Escultor

Hace tiempo, en esta ciudad de guadalajara, alguien conoció, de cerca, muy de cerca, a un escultor extranjero que hizo de estas tierras su lugar de residencia. su primera exposición individual convocó a todo aquel que vio en él a un artista en plena madurez: hubo payasos, mimos, arlequines, sujetos de atuendo estrafalario, tragafuegos, y sus obras se vendieron al por mayor. casi se consagra.

Ya con éxito, el escultor encontró de nuevo a su amigo. éste, sin dubitación alguna, terminó por decirle que su oficio obedecía no estrictamente a su talento sino al hecho indiscutible de que –dada su fortaleza física– podía cargar las piedras.

El caso de jonás gutiérrez es diferente: es dueño de una obra reconocida, con una amplia trayectoria, en la que su talento nunca ha sido puesto en entredicho sino, por el contrario, su prestigio se incrementa a la par de esos bronces al silicio, obsidiana, plata, el sólido madroño y otros materiales que dan forma a sus figuras tan magníficas, entrañables.
Jonás Gutiérrez es un escultor de oficio simplemente porque las puede.  

 


El farolero
El farolero

El columpio
El columpio

Comepiedras
Comepiedras

El borracho
El borracho

El tololo-che
El tololo-che

El mascarón del tiempo
El mascarón del tiempo

Fusión I
Fusión I

Mago de las hojas
Mago de las hojas