El arte de la pérdida

JIMENA MUSALEM

Perseverante

Las artes visuales están presentes constantemente en las obras de Siri Hustvedt, novelista, ensayista y poeta estadounidense de ascendencia noruega. La autora, de forma meticulosa, ha logrado describir y detallar obras plásticas que pareciesen ser reales. Sin embargo, estas provienen únicamente de su imaginario.

En Todo cuanto amé, la obra plástica es realizada por Bill Weschler, un pintor ficticio cuyo talento será descubierto y reconocido por todo el mundo. Su pintura Autorretrato, en la cual una mujer es la figura principal, cautiva la atención de Leo Hertzberg, historiador de arte. Él decide comprar el cuadro y, a partir de ese momento, una larga y estrecha relación se entablará entre ellos y sus familias. A través de la mirada de Leo, Hustvedt narra una historia que gira en torno a las pérdidas. Si bien cada una de ellas ocurre de forma distinta, todas comparten la inevitabilidad de retener aquello que se ha ido o se está desvaneciendo.

La novela está llena de matices temáticos. No solo nos enfrentamos al dolor si no que, encontraremos también, personajes misteriosos llenos de engaños y mentiras, romances y críticas sociales hacia la histeria y los trastornos adjudicados a las mujeres en siglos pasados. Estos son algunos de los elementos que hacen de Todo cuanto amé una obra muy inteligente e interesante que cautivará a los lectores.

 

SIRI HUSTVEDT, Todo cuanto amé, Seix Barral, 2018.

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